Un imán es un trozo especial de piedra o de metal que tira hacia sí de ciertas cosas sin tocarlas. Decimos que el imán las atrae. Las cosas que atrae se le pegan; las demás no le hacen ningún caso.
Ejemplos
Ejemplo 6.2 (Pruébalo: la prueba del agarre)
Recorre tu casa con un imán y pruébalo con: un clip, un clavo, la puerta del frigorífico, una cuchara de madera, una pieza de plástico, una hoja de papel, un vaso, un corcho. El imán agarra el clip, el clavo y la puerta del frigorífico — y no hace ni caso a todos los demás. Solo algunas cosas obedecen a los imanes.
Ejemplo 6.3 (El metal favorito del imán)
Mira qué es lo que ha quedado agarrado: el clip, el clavo, la puerta del frigorífico. Todos ellos son de hierro (o de acero, que es hierro casi entero). La madera, el plástico, el papel, el vidrio, la piedra: nunca. Y aquí viene la sorpresa fina: incluso algunos metales quedan ignorados — prueba con una moneda o con una hoja de papel de aluminio. Un imán no es un enamorado de los metales; es un enamorado del hierro.
Ejemplo 6.4 (Pruébalo: agarrar a través de las cosas)
Pon un clip encima de la mesa y sujeta el imán por debajo del tablero, justo bajo el clip. Mueve el imán: el clip se desliza por la mesa como por arte de magia — el tirón atraviesa la madera. También funciona a través del papel, del cartón y de un vaso de agua: echa un clip dentro del vaso y hazlo subir por la pared del vaso con el imán, sin mojarte los dedos.