El punto de equilibrio de un objeto es el sitio especial por el que se puede sostener horizontal — como si todo su peso se hubiera juntado allí. Una regla lleva su punto de equilibrio en el centro; un martillo lo esconde cerca de su cabeza pesada. Sujetado justo por debajo de su punto de equilibrio, cualquier objeto descansa horizontal sobre un dedo.
Ejemplos
Ejemplo 13.10 (La pértiga de la acróbata)
¿Por qué lleva la funambulista esa pértiga larga y caída por las puntas? Es su ayudante de equilibrio: cuando empieza a inclinarse hacia un lado, la pértiga larga hace que la caída sea lenta y perezosa en vez de rápida, y le da tiempo a volver a colocarse sobre la cuerda. Tú usas el mismo truco con los brazos desnudos cuando caminas por un bordillo — brazos abiertos, bamboleo más lento, equilibrio salvado.