Un voltímetro mide la tensión entre dos puntos — así que se conecta entre ellos: en paralelo con el componente que interesa, una punta a cada lado, como un topógrafo que sostiene un nivel entre dos alturas. Construido al revés que el amperímetro en todos los sentidos, se opone a la corriente casi del todo: conectado entre dos puntos cualesquiera, no absorbe casi nada — así que pinzarlo no molesta a nadie y no hace falta romper ningún lazo.
Física · Glosario