Dentro de un mismo entorno, cada punto pequeño con sus propias condiciones y sus propios habitantes — el envés de una piedra, una grieta del muro, el pie sombrío del seto — es un microhábitat. Los pisos del bosque de la Observación 11.3 eran microhábitats; el metro cuadrado de quien reconoce el terreno suele tener varios.
Ejemplos
Ejemplo 37.11 (La piedra, por arriba y por abajo)
Una piedra del rincón fresco: encima, líquenes y una mosca tomando el sol — iluminado, seco, cálido. Debajo, cochinillas, un ciempiés, raicillas pálidas — oscuro, húmedo, fresco. Dos microhábitats completos separados por cinco centímetros de roca, cada uno habitado justamente por aquellos seres vivos cuyos intervalos encajan con sus condiciones.