Un combustible es un material que puede arder y desprender calor y luz: la madera, el papel, el carbón, la cera de una vela, el gas de una cocina, la gasolina, el gasóleo de calefacción.
Ejemplos
Ejemplo 5.2 (Combustibles sólidos, líquidos y gaseosos)
La madera, el papel, el carbón y la cera de una vela son combustibles sólidos. La gasolina y el gasóleo de calefacción son combustibles líquidos. El gas de la cocina y el gas de un mechero son combustibles gaseosos.
Ejemplo 5.5 (Encender una cerilla)
Se frota la cabeza de una cerilla contra el lateral de su caja. El frotamiento la calienta lo bastante para que empiece a arder: es el lado del calor del triángulo. La madera de la cerilla es el combustible, y el aire aporta el oxígeno.
Ejemplo 5.6 (Soplar sobre las brasas)
Unas brasas incandescentes que parecen casi apagadas vuelven a echar llamas cuando alguien sopla sobre ellas: al soplar llega más aire, y por tanto más oxígeno, al combustible que todavía está caliente.