Un aparato está cortocircuitado cuando una carretera conductora une directamente sus dos bornes y lo esquiva. El desfile abandona el aparato — una lámpara cortocircuitada se apaga, un motor se para — mientras el resto del bucle sigue adelante, ahora con un trabajador menos oponiéndose al desfile.
Ejemplos
Ejemplo 48.5 (Por qué se calientan los cables)
Una corriente que desfila calienta siempre un poco su carretera — el resplandor de la lámpara es ese calentamiento, puesto a trabajar a propósito en un hilo construido para ponerse al rojo blanco. En una estampida, el calentamiento se vuelve amenaza: la avalancha de un cortocircuito puede calentar un cable de cobre por encima del punto de fusión de su funda de plástico en cuestión de segundos. El avance a escala de bolsillo: una pila cortocircuitada por un cable se calienta en la mano — la misma física que, a la escala de la red, tizna paredes. (Cómo crece el calentamiento con la avalancha se mide con honradez dentro de dos años, con el capítulo de la potencia eléctrica.)
Ejemplo 48.8 (La sobrecarga: la estampida educada)
No todas las avalanchas peligrosas son cortocircuitos. Una regleta que alimenta a la vez un radiador, un hervidor y una tostadora le pide a su única rama que cargue con tres desfiles completos juntos — cada aparato es inocente, pero su suma es una sobrecarga que calienta la instalación de la pared como una tostadora lenta. El magnetotérmico salta por la suma, y con razón. Regla de la casa: un solo aparato hambriento que dé calor por enchufe; la regleta es para lámparas y cargadores, no para una cocina particular.