Una brújula es una aguja imantada pequeña y ligera, apoyada en un punto de apoyo muy fino para que pueda girar libremente. Si se la deja en paz, la aguja obedece al imán de la Tierra: su extremo marcado se queda apuntando al norte. Debajo de la aguja, una rosa enseña los cuatro puntos cardinales: norte, este, sur y oeste.
Ejemplos
Ejemplo 25.7 (Fabrícate una)
Frota una aguja de coser de acero con un polo de un imán veinte veces, siempre en el mismo sentido y apartando el imán entre pasada y pasada: la aguja se convierte ella misma en un pequeño imán. Ponla con cuidado sobre una rodaja de corcho que flote en un cuenco de agua — y mira cómo el corcho gira despacio hasta que la aguja apunta norte–sur. Acabas de construir la brújula de los marineros de hace mil años.