El citoesqueleto es una red de filamentos proteicos que da a la célula su forma, ancla sus orgánulos y los mueve, a ellos y a la propia célula. Hay tres clases: los microfilamentos de actina (, dos hebras trenzadas de subunidades globulares), concentrados bajo la membrana plasmática y responsables de la forma celular, la reptación, el anillo contráctil de la división y la contracción muscular junto con la miosina; los microtúbulos (tubos huecos de de tubulina), que irradian del centrosoma, vías por las que las proteínas motoras (la cinesina hacia fuera, la dineína hacia dentro) transportan vesículas y orgánulos, el huso de la división y el eje de cilios y flagelos; y los filamentos intermedios (, en forma de cuerda, de queratinas y proteínas afines), las fibras mecánicamente resistentes que rigidizan las células y se anclan en los desmosomas. Los microfilamentos y los microtúbulos se ensamblan y se desensamblan sin cesar a partir de sus reservas de subunidades.
Ejemplos
Ejemplo 6.13 (Mover una vesícula)
Una vesícula de secreción que sale del Golgi la recoge la cinesina, un motor que camina por un microtúbulo hacia la periferia celular a unos y gasta un ATP por cada paso de ; en una neurona ese mismo motor lleva vesículas a lo largo de un axón de un metro, un viaje de diez días. Cerca de la superficie, la vesícula pasa al córtex de actina y a la miosina para el último micrómetro. La difusión tardaría cerca de un minuto en llevar una vesícula de a través de una célula de , y años en recorrer un metro: los orgánulos se transportan, no se dejan vagar.