La inducción es el proceso por el cual un grupo de células cambia el destino de un grupo vecino mediante una señal; las células que responden deben ser competentes — capaces de responder, lo que solo son durante un tiempo limitado. El desarrollo es una cadena de inducciones: las células vegetativas inducen mesodermo en las células situadas sobre ellas; el mesodermo dorsal — el organizador del labio del blastoporo — induce la placa neural en el ectodermo situado encima y organiza el mesodermo de ambos lados; la notocorda induce el suelo del tubo neural; la vesícula óptica, una evaginación del encéfalo, induce un cristalino en la piel que toca; el cristalino induce la córnea. Cada tejido inducido se convierte en inductor del siguiente. Las señales son un puñado de familias de proteínas secretadas que se usan una y otra vez — las mismas que organizan una extremidad (Capítulo 11) y que, en el adulto, gobiernan la señalización del Capítulo 19.
Biología · Glosario