Un modelo de balance energético es un modelo climático que calcula una temperatura superficial — una única media global, o una media sobre cada latitud — a partir del balance de la radiación solar absorbida, la radiación infrarroja emitida al espacio y, si la temperatura depende de la latitud, el calor transportado hacia los polos. En su forma de dimensión cero,
donde es la capacidad calorífica por unidad de área de la parte del sistema que se calienta junto con la superficie.