Un microscopio es un instrumento cuyas lentes aumentan cientos de veces las cosas muy pequeñas. Apuntado a láminas finas de material vivo, reveló lo que ningún ojo había visto: las células. El nombre lo acuñó un observador antiguo al que los compartimentos pequeños de una lámina de corcho le parecieron las celdas de unos monjes — células.


Ejemplos
Ejemplo 29.5 (Dos clásicos bajo la lente)
Dos observaciones que cualquier microscopio de colegio puede repetir: un trocito de la piel fina del interior de una cebolla enseña filas ordenadas de células como ladrillos, pared contra pared; un raspado suave del interior de la mejilla enseña células más redondeadas y sueltas — las tuyas. Una planta y un animal, uno al lado del otro, los dos hechos de células.