El agua lleva oxígeno igual que el té con azúcar lleva azúcar — sin verse, disuelto. La cantidad es diminuta: un litro de agua bien aireada lleva unos de oxígeno, unas treinta veces menos que un litro de aire. Todas las branquias y todos los que respiran bajo el agua del Capítulo 47 tiran de esta única reserva escasa (Proposición 46.8).
Ejemplos
Ejemplo 48.4 (El arroyo frente a la charca)
Las dos aguas se leen ahora como dos contabilidades. El arroyo de montaña: frío (techo alto), batido y blanco sobre cada peñasco (relleno rápido) — oxígeno cerca del techo todo el año. La charca de verano: caliente (techo bajo), quieta (relleno lento), rica en barro y en materia muerta (descomponedores hambrientos) — oxígeno rozando el fondo, y peor en las horas pequeñas antes del amanecer, cuando las plantas llevan toda la noche respirando sin ninguna fabricación diurna que las compense.