Una población es el conjunto de individuos de una especie que viven en un área dada en un momento dado y pueden cruzarse entre sí. Su tamaño es el número de individuos; su densidad, el número por unidad de superficie o de volumen; su dispersión, el patrón de su distribución en el espacio — agregada donde los recursos o la vida social los reúnen (manadas, bancos, rodales de una planta), uniforme donde se repelen (aves territoriales, arbustos del desierto que compiten por el agua), aleatoria donde no actúa ninguna de las dos cosas. Las poblaciones tienen además una estructura de edades, una razón de sexos y tasas de natalidad, mortalidad, inmigración y emigración, cuyo balance es el crecimiento.
Ejemplos
Ejemplo 25.12 (Nuestra propia especie)
La población humana tardó toda la historia en llegar a mil millones, hacia 1800, y dos siglos en llegar a ocho mil millones. Su tasa de crecimiento alcanzó su máximo, cerca del anual, en la década de 1960 (duplicación en 35 años) y ha caído desde entonces por debajo del , no por las muertes sino por los nacimientos: allí donde la mortalidad infantil baja y las mujeres se educan, las familias se reducen en una generación, y la pirámide de edades pasa de triángulo a columna. La aritmética de se nos aplica; lo que cambió es .