La productividad primaria bruta (PPB) de un ecosistema es la velocidad a la que sus productores fijan energía por fotosíntesis, por unidad de superficie y de tiempo (, o gramos de carbono o de materia seca); la productividad primaria neta (PPN) es lo que queda tras la respiración de los propios productores — la materia orgánica realmente puesta a disposición del resto del sistema. La productividad secundaria es la velocidad a la que los consumidores construyen su propia biomasa con lo que comen. La biomasa es la existencia presente, la masa que hay en un momento dado; la productividad es un flujo y la biomasa una reserva, y el cociente de ambas es el tiempo de renovación.