La sucesión es el cambio direccional de una comunidad a lo largo del tiempo tras una perturbación, en el que un conjunto de especies sustituye a otro hasta que persiste una comunidad relativamente estable, el clímax. La sucesión primaria arranca sobre un sustrato nuevo sin suelo ni organismos vivos: roca dejada por un glaciar, una colada de lava, una duna, una isla nueva. La sucesión secundaria arranca allí donde una comunidad ha sido destruida pero quedan el suelo y su banco de semillas: un campo abandonado, un bosque quemado o talado, un prado inundado. Los primeros en llegar, las especies pioneras, son dispersoras que toleran el suelo desnudo; los que llegan tarde son competidoras que toleran la sombra y necesitan suelo.
Ejemplos
Ejemplo 28.3 (Un campo abandonado)
Un campo abandonado en el este de los Estados Unidos lo colonizan el primer año malas hierbas anuales (garranchuelo, ambrosía) procedentes del banco de semillas y del viento; para el tercer año dominan las herbáceas perennes y la vara de oro; para el décimo, los arbustos y las plántulas de pino; para el vigesimoquinto, un pinar bajo cuya sombra no pueden crecer las plántulas de los propios pinos, pero sí los robles y los nogales americanos; y para el centésimo, un bosque de robles y nogales cuyas plántulas toleran su sombra y que por tanto se sustituye a sí mismo. A cada etapa la desplazan especies peores dispersoras y mejores competidoras que ella; el suelo estaba allí desde el principio, y toda la secuencia lleva una vida humana en vez de los milenios de una sucesión primaria.