La polarizabilidad de un átomo, de un ion o de una molécula mide la facilidad con que un campo eléctrico deforma su nube electrónica — el campo de un ion o de un dipolo vecino. Una especie polarizable adquiere, en un campo, un momento dipolar inducido proporcional al campo.
Ejemplos
Ejemplo 2.21 (Por qué importa la polarizabilidad)
La atracción de London entre moléculas, objeto del Capítulo 4, crece con la polarizabilidad: el diyodo es sólido a temperatura ambiente, y el dicloro, un gas. En un cristal iónico, un catión pequeño y muy cargado polariza un anión grande y da al enlace cierto carácter covalente, el fallo del modelo iónico simple que se encuentra en el Capítulo 6.