Un planeta rocoso es un planeta pequeño y denso, hecho de roca y metal, con una superficie sólida en la que puede posarse una sonda: Mercurio, Venus, la Tierra y Marte. Un planeta gigante es un planeta muy grande y de densidad baja, hecho sobre todo de gases y líquidos, sin una superficie sólida en la que posarse: Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno.
