La reproducción asexual produce nuevos individuos a partir de un solo progenitor solo por mitosis, sin meiosis ni fecundación: los descendientes forman un clon, genéticamente idéntico al progenitor y entre sí, salvo por las mutaciones somáticas que se acumulan. En las plantas la forma habitual es la multiplicación vegetativa, en la que una parte del cuerpo — tallo, raíz, hoja — echa raíces y se convierte en una planta separada. Un geneto es el individuo genético, todo lo que ha crecido a partir de un cigoto; un rameto es una unidad fisiológicamente separada de él. Un bancal de fresas puede contener mil rametos de un solo geneto; el bosque de álamos es un solo geneto. La multiplicación vegetativa es posible porque las células vegetales conservan la capacidad de dividirse y de formar cualquier órgano — son totipotentes — y porque las plantas crecen a partir de meristemos que pueden reactivarse casi en cualquier lugar.
Ejemplos
Ejemplo 7.4 (Los organismos más antiguos)
El clon de álamo temblón Pando (Utah) cubre con unos troncos que viven cada uno alrededor de un siglo y son sustituidos por retoños de las mismas raíces; el geneto podría tener más de diez mil años. Un clon de la fanerógama marina Posidonia del Mediterráneo se extiende y podría tener cien mil años; un anillo de gobernadora del desierto de Mojave se ha datado en años, con los tallos centrales muriendo a medida que el anillo se expande. En todos los casos lo antiguo es el geneto; ninguna célula suya tiene más de unas pocas décadas, y el genoma se ha copiado miles de veces.
Ejemplo 7.6 (Un verano de pulgones)
Un pulgón partenogenético madura en unos ocho días y produce unas cinco hijas al día durante dos semanas; las hijas nacen ya preñadas (los embriones empiezan a desarrollarse dentro de los embriones de la madre). Con un tiempo de generación cercano a diez días y una tasa neta de aumento de unos por generación, una sola fundadora en abril podría, sin freno, dejar descendientes en octubre — una masa superior a la de la Tierra. Las mariquitas, las crisopas, las avispas parasitoides, los hongos y la lluvia limitan su número a unos pocos miles por planta, y la generación sexual de otoño reinicia el clon en huevos recombinados antes del invierno.
Ejemplo 7.11 (Monocultivos de un clon)
En la década de 1840 la mayor parte de la cosecha de patata de Irlanda era una sola variedad clonal, la Lumper; el oomiceto Phytophthora infestans, llegado en 1845, se encontró con un país de plantas genéticamente idénticas y uniformemente sensibles y destruyó la cosecha tres años seguidos. El plátano de exportación mundial hasta la década de 1950 era un solo clon, Gros Michel, eliminado de las plantaciones de Centroamérica por un hongo del suelo; su sustituto, Cavendish, es igualmente un solo clon y lo está perdiendo, plantación tras plantación, frente a una nueva cepa del mismo hongo, ante la que no tiene variación alguna que ofrecer. Un clon es el blanco más fácil de la naturaleza, y el cultivador que planta uno debe aportar la resistencia que la recombinación habría aportado gratis.