Los órganos del aparato masculino:
- los dos testículos, sostenidos fuera del calor del cuerpo en el escroto — las fábricas de gametos: desde la pubertad producen sin parar espermatozoides, por cientos de millones;
- unos conductos que almacenan y transportan los espermatozoides, a los que se unen por el camino unas glándulas cuyos líquidos los alimentan y los llevan — y todo junto forma el semen;
- el pene, por el que sale el semen del cuerpo — el mismo órgano que, en su otra tarea, lleva la orina (Definición 53.3); un juego de válvulas mantiene las dos tareas estrictamente separadas.
Ejemplos
Ejemplo 57.2 (El espermatozoide, de cerca)
Al microscopio (Definición 29.4), un espermatozoide es una célula preparada para viajar: una cabeza que es casi todo núcleo — la aportación del padre, empaquetada (Observación 29.6) — y una cola que se agita. La célula más pequeña del cuerpo, construida para nadar y provista para unos días. La producción va de la pubertad a la vejez: la fábrica masculina es continua.