El hábitat de una especie es dónde vive; su nicho es cómo vive: el conjunto completo de condiciones que tolera y de recursos que usa — temperatura, humedad, luz, alimento, momento de actividad, lugares de nidificación —, cada uno de ellos una dimensión a lo largo de la cual la especie ocupa un intervalo. El nicho fundamental es el intervalo que podría ocupar sola; el nicho realizado, la parte que ocupa de hecho en presencia de competidores y depredadores (Capítulo 27). Dos especies con el mismo nicho no pueden coexistir mucho tiempo en un mismo lugar; los nichos de las especies que coexisten difieren, y la comunidad es un conjunto de nichos encajados.
Ejemplos
Ejemplo 26.3 (Cinco reinitas en una misma picea)
Cinco especies de pequeñas reinitas insectívoras anidan en los mismos bosques de piceas y comen los mismos insectos; observadas de cerca, cada una busca alimento en una parte distinta del árbol — la copa, las acículas nuevas del exterior, las ramas medias, el tronco y las ramas bajas, el suelo de debajo — y a alturas y horas distintas. Su hábitat es uno; sus nichos son cinco, y el bosque alberga cinco especies donde el alimento por sí solo sugeriría una.
Ejemplo 26.10 (Por qué la cima es delgada)
Un kilómetro cuadrado de sabana produce unas de hierba al año; los herbívoros pastadores la convierten en de antílopes y búfalos; los leones, en de león: uno o dos animales. Para alimentar a un tigre, un bosque debe ser lo bastante grande como para que su décima parte de una décima de una décima de la luz solar sea un ciervo entero cada semana: cien kilómetros cuadrados por tigre, que es la razón de que los grandes carnívoros sean escasos, recorran grandes distancias y desaparezcan los primeros cuando un hábitat se encoge.