La pareja 23 viene en dos versiones: dos cromosomas X iguales — el cariotipo de una niña; o una X y una Y pequeña — un niño. La reducción a la mitad tira entonces la moneda: todos los óvulos llevan una X; un espermatozoide lleva X o Y, mitad y mitad. La fecundación por un espermatozoide X hace XX; por uno Y, XY — una posibilidad entre dos (el lenguaje del azar del Capítulo 63, por fin con su mecanismo), decidida por cuál de los nadadores llega, en el instante de la fecundación.
Ejemplos
Ejemplo 64.7 (Preguntas viejas, respuestas cortas)
La baraja salda cuentas históricas. Que un hijo sea niño o niña no debe nada a los deseos, las dietas ni las estaciones de ninguno de los dos padres — es la moneda al aire, tirada con el mecanismo de la Definición 64.6 (y, para que conste en el registro de las injusticias viejas: la diferencia que decide viaja en el espermatozoide). Las mitades iguales responden también al álbum de familia: la madre y el padre aportan una media baraja completa cada uno — 23 y 23 — y la aritmética de la herencia honra por igual las dos ramas.