La circulación de vuelco meridional (MOC) de una cuenca oceánica es su circulación en el plano latitud–profundidad, obtenida sumando el flujo hacia el norte a través de todo el ancho de la cuenca. A una latitud dada su intensidad es el máximo de la función de corriente del vuelco, el transporte hacia el norte integrado desde la superficie hasta una profundidad dada, en sverdrups; en el Atlántico se llama AMOC. El nombre antiguo circulación termohalina describe la misma circulación profunda como impulsada por diferencias de temperatura y salinidad. La formación de agua profunda es el hundimiento de agua superficial, hecha densa por el enfriamiento y por la sal que deja atrás el hielo marino al formarse, hasta profundidades intermedias o abisales.