Una placa tectónica (o simplemente una placa) es una gran losa rígida de roca que forma parte de la envoltura exterior de la Tierra. Una placa está formada por la corteza y por la parte más alta del manto, fría y rígida, con un espesor total de al menos 80 kilómetros de media; se desplaza lentamente sobre el manto más caliente y más blando que tiene debajo.
উদাহরণ
Ejemplo 18.8 (Límites divergentes: Islandia y el este de África)
Por el centro del océano Atlántico corre una cadena de montañas submarinas, la dorsal mesoatlántica, donde las placas de los dos lados se separan. La roca caliente del manto sube hacia el hueco, se funde en parte y se convierte en nuevo fondo marino: un límite divergente fabrica placa nueva. Islandia es un trozo de esta dorsal que asoma por encima del mar: allí, América del Norte se desplaza hacia el oeste y Eurasia hacia el este, y la isla se va abriendo lentamente. Entre 1975 y 1984, las grietas cercanas al volcán Krafla, en el norte de la isla, se ensancharon unos 7 metros en total. Un límite divergente también puede atravesar un continente: a lo largo del rift de África Oriental, África empieza a partirse, y el mar Rojo es un océano joven que ya ha separado Arabia de África.
Ejemplo 18.9 (Límites convergentes: los Andes y el Himalaya)
Frente a la costa oeste de América del Sur, la placa de Nazca, que lleva océano, se acerca a la placa Sudamericana, que lleva un continente. La placa oceánica, más pesada, se dobla y se hunde bajo el continente, hasta lo hondo del manto. A lo largo de la línea por donde baja, el fondo marino se precipita en una fosa profunda; por encima de la placa que se hunde, la tierra se ve sacudida por terremotos y bordeada de volcanes: los Andes. En el oeste del Pacífico, donde una placa oceánica se hunde bajo otra, las fosas son los lugares más profundos de la Tierra: la fosa de las Marianas tiene casi de profundidad. Cuando se encuentran dos continentes, ninguno se hunde: la corteza se arruga y se engrosa. La India chocó con Asia hace unos 50 millones de años, y las dos placas siguen empujando; así se levantaron el Himalaya y la meseta del Tíbet.
Ejemplo 18.10 (Un límite transformante: la falla de San Andrés)
En California, la placa del Pacífico se desliza hacia el noroeste junto a la placa Norteamericana a lo largo de la falla de San Andrés, de unos de longitud. Allí no se fabrica ni se destruye placa; las dos placas rozan una contra otra, y las sacudidas de ese roce son terremotos.