Un electroimán es una bobina de cable aislado — a menudo enrollada sobre un núcleo de hierro — que se convierte en imán mientras circula corriente por ella: polo norte, polo sur, poder de agarrar hierro y todo lo demás. A diferencia de cualquier imán de piedra, obedece a un interruptor: corriente conectada, imán en marcha; corriente cortada, imán desaparecido; corriente invertida, polos intercambiados.
Ejemplos
Ejemplo 54.5 (El magnetismo con interruptor mueve el mundo)
La grúa del desguace agarra un coche con un electroimán y lo suelta abriendo un interruptor — inténtalo con un imán de piedra. Las cerraduras eléctricas, el clac de un relé, el martillo del timbre (un electroimán que lo arranca contra la campana, corta su propia corriente y lo devuelve de golpe: el traqueteo hecho ley), el cabezal lector de los teléfonos antiguos y — por encima de todo — cada motor eléctrico: magnetismo fabricado por la corriente empujando contra imanes, miles de veces por segundo. El efecto magnético es el músculo de la era eléctrica.