En el punto donde un rayo encuentra una superficie, la normal es la recta perpendicular a la superficie en ese punto. El ángulo de incidencia es el ángulo entre el rayo incidente y la normal; los ángulos de reflexión y de refracción se miden desde la normal de la misma manera.
Ejemplos
Ejemplo 3.3 (Leer bien los ángulos)
Un haz láser incide sobre un espejo “a ” — medidos desde la superficie del espejo, como suelen describirse los haces. El ángulo de incidencia es , de modo que el rayo reflejado también sale a de la normal y el haz gira . Olvidar el convenio de la normal es el error más frecuente de este capítulo; cuesta cada vez.
Ejemplo 3.9 (Del aire al agua)
Un rayo llega a un estanque en calma con . Con y :
El rayo se acerca a la normal, como siempre que entra en un medio más lento (). Al salir del agua, el mismo cálculo se recorre al revés y el rayo se aleja de la normal.
Ejemplo 3.18 (Tres ángulos límite)
Hacia el aire: para el agua, , luego ; para el vidrio, , luego ; para el diamante, , luego . Cuanto mayor es el índice, más estrecho es el cono de escape: en el diamante, todo rayo que se desvíe más de de la normal a una faceta queda atrapado — el secreto de su brillo, diseccionado en el Problema 3.1.