El embrión de un animal forma dos o tres capas de células, las hojas embrionarias, de las que derivan todos los tejidos: el ectodermo externo (piel, sistema nervioso), el endodermo interno (revestimiento del tubo digestivo y de sus derivados) y, en todos salvo las esponjas y los cnidarios, un mesodermo intermedio (músculo, esqueleto, tejido conjuntivo, sangre, riñones, gónadas). Los cnidarios son diblásticos; el resto, triblásticos. Entre los animales triblásticos, el mesodermo puede rellenar el espacio entre el tubo digestivo y la pared del cuerpo (acelomados: platelmintos) o dejar una cavidad entre ambos: un celoma cuando la cavidad está revestida enteramente de mesodermo (anélidos, moluscos, artrópodos, equinodermos, vertebrados). El celoma suspende el tubo digestivo en un compartimento propio, le permite moverse con independencia de la pared del cuerpo y da a los animales de cuerpo blando un esqueleto hidrostático.
Ejemplos
Ejemplo 4.12 (De dónde vienen los tejidos)
Los epitelios derivan de las tres hojas embrionarias (la piel del ectodermo, el revestimiento digestivo del endodermo, el revestimiento de los vasos y del celoma del mesodermo); el tejido conjuntivo, el músculo y la sangre, del mesodermo; el tejido nervioso, del ectodermo. La piel de la rana es un epitelio ectodérmico sobre tejido conjuntivo mesodérmico; su tubo digestivo, un epitelio endodérmico envuelto en músculo mesodérmico; su encéfalo, ectodermo plegado hacia dentro.