La solvatación de una partícula de soluto es su rodeamiento por moléculas de disolvente orientadas y unidas a ella por fuerzas intermoleculares (hidratación, en el agua). El poder ionizante de un disolvente es su capacidad para convertir un enlace covalente polar del soluto en un par de iones, propiedad de los disolventes polares de momento dipolar grande; su poder disociante es su capacidad para separar los iones de un par, y se mide por su permitividad relativa.
Ejemplos
Ejemplo 4.12 (El cloruro de hidrógeno en agua y en hexano)
En el agua, se ioniza y se disocia por completo: ; la disolución conduce. En el hexano, apolar y de baja permitividad, se disuelve en forma de moléculas de y la disolución no conduce.