Una aplicación es:
- inyectiva cuando elementos distintos tienen imágenes distintas: ;
- sobreyectiva cuando todo elemento de se alcanza: ;
- biyectiva cuando es ambas cosas, es decir, cuando todo tiene exactamente una imagen recíproca.
Ejemplos
Ejemplo 1.25 (Cálculo de una inversa en la práctica)
Sea , . Para invertirla se resuelve para un dado:
siendo cada paso reversible en los dominios anunciados. El cálculo lo entrega todo a la vez: para cada del codominio hay exactamente una solución , luego es biyectiva, y
Una comprobación rápida de las dos composiciones ( y ) confirma el criterio del Teorema 1.24. La idea clave: «despejar y vigilar las equivalencias» es a la vez la demostración de existencia, la de unicidad y la fórmula — pero solo funciona si el codominio se anunció correctamente ( no es sobreyectiva sobre ).
Ejemplo 1.27 (El punto (2) no se puede mejorar)
En la Proposición 1.26 (2) no se pueden reforzar las conclusiones: que sea biyectiva no obliga a que sea sobreyectiva ni a que sea inyectiva. Tómese , , con y : entonces es biyectiva, pero no alcanza el elemento y colapsa los dos elementos. La moraleja es una regla de contabilidad precisa: la información sobre la composición pasa a la aplicación interior para la inyectividad y a la exterior para la sobreyectividad, nunca al revés. (El Ejercicio 1.9 construye el mismo fenómeno con conjuntos infinitos, donde es el motor de las inversas laterales.)
Ejemplo 1.28
, no es inyectiva () ni sobreyectiva ( no tiene imagen recíproca). Restringiendo el dominio y el codominio, , sí es biyectiva, con inversa . Que una aplicación sea inyectiva o sobreyectiva depende del dominio y del codominio anunciados, no solo de la fórmula.