Una branquia es una evaginación de la superficie corporal hacia el agua, plegada en filamentos y laminillas de unos micrómetros de espesor por los que la sangre circula en capilares. Las branquias de un pez cuelgan de cuatro arcos óseos a cada lado; el agua, que entra por la boca y sale por debajo de los opérculos gracias a un sistema de dos bombas, fluye entre las laminillas en un sentido, y la sangre de las laminillas fluye en el contrario: una contracorriente. Una trucha de un kilogramo tiene unos de superficie laminar, de de espesor.
Ejemplos
Ejemplo 21.6 (El precio del agua)
Una trucha de en reposo toma unos de oxígeno por hora. De un agua con , y con un de extracción, debe bombear de agua por hora a través de sus branquias: nueve kilogramos de un medio cincuenta veces más viscoso que el aire, por canales de una fracción de milímetro de ancho. Una décima parte de su metabolismo se va en respirar; un ser humano en reposo gasta una cincuentava. Caliéntese la charca a y ese mismo pez, que necesita más oxígeno de un agua que contiene menos, deberá bombear el triple.