Para recuperar un sólido disuelto en agua, se deja que el agua se seque, al sol o con un calor suave: esto es la evaporación. El agua pasa al aire; el sólido se queda en el recipiente.
Ejemplos
Ejemplo 3.8 (Sal a partir de agua salada)
Se vierte un poco de agua salada en un recipiente poco hondo y se deja en el alféizar de una ventana soleada. Días después ya no queda agua, solo una costra blanca de sal: la sal que estaba disuelta.