Una balanza es una palanca construida para ser justa: dos platillos colgados a distancias exactamente iguales del punto de apoyo. Con distancias iguales, los productos coinciden exactamente cuando coinciden los pesos — así que la balanza se inclina hacia el platillo más pesado y se queda horizontal cuando los dos platillos llevan cargas igual de pesadas.
Ejemplos
Ejemplo 17.7 (Pesar comparando)
Durante miles de años, los comerciantes vendieron harina, oro y pimienta con balanzas: la mercancía en un platillo, pequeñas pesas de metal de referencia en el otro, añadiendo pesas hasta que los platillos quedaban horizontales. La balanza no sabe ningún número — solo responde “más pesado”, “más ligero” o “igual”. Pero comparar con pesas bien elegidas es todo lo que necesita un mercado justo — y, como enseñará el último capítulo de esta parte, es el camino hacia medir la masa misma.