La apoptosis es la muerte celular programada por una secuencia intrínseca: la célula se encoge y se redondea, su cromatina se condensa y su ADN se corta entre nucleosomas en una escalera de fragmentos, el núcleo se rompe, la membrana forma ampollas selladas, la fosfatidilserina aparece en la cara externa de la membrana como señal de “cómeme”, y los fragmentos los engullen las vecinas o los macrófagos en menos de una hora — sin fugas y, por tanto, sin inflamación. La ejecutan las caspasas, cisteína-proteasas que cortan detrás de un aspartato y se fabrican como zimógenos inactivos: las caspasas iniciadoras (8 y 9) se activan al juntarse sobre una plataforma, y cortan y activan a las caspasas ejecutoras (3 y 7), que cortan varios centenares de sustratos — las laminas, el citoesqueleto, el inhibidor de la nucleasa que corta el ADN, la enzima que mantiene dentro la fosfatidilserina. La necrosis, en cambio, es la muerte por lesión: la célula se hincha, estalla, derrama su contenido y provoca inflamación. La apoptosis la bautizaron y describieron morfológicamente Kerr, Wyllie y Currie (1972); sus genes se encontraron en un gusano.
Ejemplos
Ejemplo 10.10 (Muertes que construyen un cuerpo)
Los dedos se tallan a partir de una paleta mediante la apoptosis de las células que hay entre ellos; en el pato esas mismas células viven y la membrana interdigital permanece. La cola del renacuajo se reabsorbe en la metamorfosis a la señal de la hormona tiroidea. Alrededor de la mitad de las neuronas producidas en el sistema nervioso de un vertebrado mueren antes del nacimiento, las que no reciben suficiente factor trófico de sus dianas — una competencia que ajusta el número de neuronas al tamaño del campo al que sirven. El noventa y cinco por ciento de los linfocitos T fabricados en el timo mueren allí, descartados por la selección porque no reconocen nada o porque reconocen lo propio (Capítulo 16). Y cada día el epitelio intestinal desprende sus células más viejas en las puntas de las vellosidades, la piel sus queratinocitos y la sangre sus neutrófilos envejecidos tras una vida de un día: la apoptosis es la rutina, y el tamaño de un tejido es la diferencia entre dos velocidades grandes.