Biología · Glosario

¿Qué es Inmunidad innata?

Definición 15.1 Biología universitaria — tercer año · Capítulo 15 — Inmunidad innata e inflamación

La inmunidad innata es el conjunto de defensas presentes antes de cualquier exposición, codificadas por genes de la línea germinal que no se reordenan, que reconocen rasgos conservados de los microbios y no individuos concretos, que actúan en minutos u horas y que (con matices) carecen de memoria. Su primera capa son las barreras: la queratina de la piel, el moco y los cilios de las vías respiratorias, el ácido del estómago, el arrastre de la orina y de las lágrimas, la enzima lisozima que corta el peptidoglicano, los péptidos antimicrobianos (defensinas, catelicidinas) que perforan las membranas microbianas y el microbioma comensal que ocupa los nichos (Capítulo 14). Sus células, todas del linaje mieloide salvo la última: los neutrófilos, el 60%60\,\% de los leucocitos de la sangre, de los que se fabrican 101110^{11} al día y que viven un día, los primeros en llegar y los principales verdugos de bacterias; los macrófagos, residentes longevos de todos los tejidos (las células de Kupffer del hígado, la microglía del cerebro, los macrófagos alveolares del pulmón) que comen, limpian y dan la alarma; las células dendríticas, que muestrean los tejidos y llevan lo que encuentran a los ganglios linfáticos; los mastocitos, los basófilos y los eosinófilos, armados contra los parásitos y responsables de la alergia; y los linfocitos citolíticos naturales (NK), linfocitos que matan a primera vista a las células infectadas o transformadas.

Élie Metchnikoff, que vio cómo los fagocitos se agolpaban en torno a una espina en una larva de estrella de mar y fundó la inmunología celular (Biblioteca del Congreso, dominio público). Centro: un neutrófilo engullendo bacterias. Derecha: un macrófago extendiendo sus membranas ondulantes sobre una superficie. Élie Metchnikoff, que vio cómo los fagocitos se agolpaban en torno a una espina en una larva de estrella de mar y fundó la inmunología celular (Biblioteca del Congreso, dominio público). Centro: un neutrófilo engullendo bacterias. Derecha: un macrófago extendiendo sus membranas ondulantes sobre una superficie. Élie Metchnikoff, que vio cómo los fagocitos se agolpaban en torno a una espina en una larva de estrella de mar y fundó la inmunología celular (Biblioteca del Congreso, dominio público). Centro: un neutrófilo engullendo bacterias. Derecha: un macrófago extendiendo sus membranas ondulantes sobre una superficie.
Élie Metchnikoff, que vio cómo los fagocitos se agolpaban en torno a una espina en una larva de estrella de mar y fundó la inmunología celular (Biblioteca del Congreso, dominio público). Centro: un neutrófilo engullendo bacterias. Derecha: un macrófago extendiendo sus membranas ondulantes sobre una superficie.

Ejemplos

Ejemplo 15.7 (La sepsis)

Una inflamación confinada a una astilla es una cura; esas mismas reacciones por todo el cuerpo son una catástrofe. Cuando las bacterias o su lipopolisacárido llegan a la sangre en cantidad, los macrófagos de todas partes liberan TNF e interleucina-1 a la vez: todos los vasos se dilatan y dejan escapar plasma, la presión arterial se desploma, la coagulación se activa en diez mil capilares y consume los factores de coagulación, y los órganos, privados de perfusión, fallan — el choque séptico, que mata a entre una cuarta parte y la mitad de aquellos a los que golpea, unos once millones de personas al año. Unos pocos microgramos de lipopolisacárido inyectados en un voluntario producen fiebre, escalofríos y una caída de la presión arterial en menos de dos horas; un ratón sin TLR4 se sacude una dosis cien veces letal. La enfermedad es la respuesta del hospedador, y los antibióticos que matan a las bacterias pueden empeorarla durante unas horas al liberar más endotoxina.

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