Una célula vegetal añade tres estructuras al plan común. La pared celular, por fuera de la membrana plasmática, es un compuesto de microfibrillas de celulosa en una matriz de otros polisacáridos (Capítulo 10); fija la forma de la célula, resiste la presión interior y cementa entre sí las células vecinas mediante una lámina media compartida. La vacuola, un compartimento de una sola membrana que ocupa hasta el del volumen de la célula, almacena agua, iones, azúcares, pigmentos y desechos; su presión osmótica empuja la membrana contra la pared, y esa turgencia es lo que mantiene erguida una hoja. Los plasmodesmos son canales que atraviesan las paredes, revestidos de membrana plasmática, por los que los citosoles de células vecinas quedan en continuidad, de modo que un tejido vegetal es en parte un solo citoplasma conectado (el simplasto).
Ejemplos
Ejemplo 6.16 (Turgencia)
Una célula foliar cuya vacuola contiene de solutos absorbe agua hasta que la pared devuelve una presión de unos , siete atmósferas; la célula está entonces turgente y la hoja, firme. Privada de agua, la vacuola pierde volumen, la presión cae a cero y la hoja se marchita — la pared intacta, la presión desaparecida (Capítulo 7). Una célula animal en la misma disolución, al no tener pared, simplemente reventaría.