Los demás siguen activos y cambian su equipo o sus costumbres: un pelaje de invierno más espeso, despensas de alimento reunidas en otoño (las nueces enterradas de la ardilla), un cambio de menú (el mirlo del Ejemplo 10.8) o sencillamente buscar más — el zorro, el ciervo, el petirrojo.
Ejemplos
Ejemplo 20.6 (Tres vecinos, tres estrategias)
Un seto cualquiera en enero: las golondrinas que anidaron encima están en África, cazando insectos bajo un sol cálido; el erizo de debajo duerme frío y lento en su nido de hojas, quemando la grasa de agosto; el petirrojo de arriba, con su plumaje de invierno ahuecado, patrulla buscando las últimas bayas. Cuando llegue abril, los tres andarán otra vez atareados en el mismo seto.
Ejemplo 20.9 (La primavera lo deshace todo)
En marzo y abril el orden se invierte: vuelven los insectos, los que migraron reaparecen en sus nidos de siempre, los que hibernaron despiertan flacos y hambrientos, los pelajes de invierno se mudan. Las estaciones giran, y el calendario de los animales gira con ellas — el otoño que viene, las golondrinas volverán a alinearse en los cables.