Para , se escribe . Un conjunto es finito cuando o existe una biyección de sobre para algún ; ese es único (Teorema 2.2) y es el cardinal de , escrito (con ).
Ejemplos
Ejemplo 2.6 (La finitud es esencial)
Sobre un conjunto finito, la Proposición 2.5 es un atajo poderoso: toda aplicación inyectiva de en sí mismo es automáticamente una permutación de — la mitad de la biyectividad sale gratis. Las dos implicaciones se derrumban en los conjuntos infinitos: es inyectiva de en pero no alcanza , y la aplicación que envía y para es sobreyectiva pero no inyectiva. Siempre que se invoca esta proposición, la hipótesis de finitud está haciendo un trabajo real — un tema que el problema del fin de semana del Capítulo 1 explora desde el otro lado, donde los conjuntos infinitos son precisamente los que admiten tales aplicaciones de un conjunto en sí mismo.
Ejemplo 2.7 (La mitad del trabajo, gratis)
Considérese la aplicación en que envía al resto de la división de por ; su tabla de valores es
¿Es una biyección? Basta con la inyectividad (Proposición 2.5): si y dejan el mismo resto, divide a y, como es primo y no divide a , divide a (lema de Euclides, usado aquí al nivel del volumen anterior y demostrado en el Capítulo 6); con esto obliga a . La sobreyectividad sale gratis — no hace falta resolver para cada , aunque la tabla confirme que cada valor aparece exactamente una vez. El atajo es un caballo de batalla: demuestra la invertibilidad de la multiplicación modular (Capítulo 6), sostiene el emparejamiento del teorema de Wilson y vuelve en álgebra lineal como «un endomorfismo de un espacio de dimensión finita es inyectivo si y solo si es sobreyectivo» (Capítulo 19).
Ejemplo 2.17
Dos especializaciones clásicas: recupera ; , da para : entre los subconjuntos de un conjunto no vacío, exactamente la mitad tienen cardinal par.