es diagonalizable cuando tiene una base de vectores propios (en términos matriciales: semejante a una matriz diagonal); es trigonalizable cuando su matriz en alguna base es triangular superior.
Ejemplos
Ejemplo 3.8 (La diagonalización puesta a trabajar)
, con la matriz de unos: de (Ejemplo 2.19) se sigue , con subespacios propios y el plano : dimensiones , luego diagonalizable (Teorema 3.6 (2)). Potencias sin ninguna matriz de cambio de base: con el proyector sobre ,
(Comprobación con : .) La moraleja: cuando los subespacios propios son visibles, los proyectores espectrales calculan potencias más deprisa de lo que jamás lo hará , y además la fórmula muestra la dinámica: crece como a lo largo de y se queda quieto en el plano ortogonal.
Ejemplo 3.10 (Trigonalizando a mano)
: , y es la recta generada por : un solo valor propio y un subespacio propio de dimensión uno; no es diagonalizable, pero sí trigonalizable (Teorema 3.9). Completemos la base con y calculemos:
de modo que en la base la matriz es . La moraleja: la diagonal de estaba forzada (ambas entradas han de ser el valor propio doble ); solo la entrada de la esquina dependía de la elección de , y reescalar permite darle cualquier valor no nulo. Ese “” que se resiste es la sombra de la parte nilpotente que Dunford aislará.
Ejemplo 3.4 (Mismo , geometría distinta)
Las matrices
comparten el polinomio característico , la traza, el determinante y el espectro, y sin embargo no son semejantes: la primera tiene de dimensión (multiplicidad geométrica ) y la segunda de dimensión . El polinomio característico solo ve las multiplicidades algebraicas; las dimensiones de los subespacios propios son el invariante más fino, y el polinomio mínimo es quien arbitra ( frente a ). Moraleja para toda discusión sobre diagonalizabilidad: preselecciona a los candidatos, pero quienes votan son los núcleos.