En un centro germinal, una estructura que se forma en un ganglio linfático hacia la primera semana de una respuesta, los linfocitos B activados ejecutan un algoritmo evolutivo. En su zona oscura se dividen cada seis horas y la enzima AID muta los genes variables de su anticuerpo a razón de un cambio por cada mil pares de bases y división — la hipermutación somática, un millón de veces la tasa genómica y dirigida a una kilobase. En la zona clara cada célula prueba su nuevo receptor contra el antígeno que retienen las células dendríticas foliculares y compite por la ayuda de los linfocitos T: las células que unen mejor captan más antígeno, presentan más, reciben más ayuda y vuelven a la zona oscura a dividirse otra vez; las que unen peor, o que han perdido la unión, mueren por apoptosis. A lo largo de dos o tres semanas de ciclos, la afinidad de los anticuerpos supervivientes sube de cien a mil veces — la maduración de la afinidad — y las ganadoras se marchan como células plasmáticas y células de memoria, tras haber cambiado además de clase. La respuesta secundaria es más rápida, mayor y de mejor anticuerpo porque parte de esa población seleccionada, expandida y cambiada de clase.
Ejemplos
Ejemplo 16.7 (Cinética de una respuesta)
Alrededor de un linfocito B de cada une un epítopo dado, de modo que los linfocitos B de un cuerpo contienen unos precursores, de los que quizá un centenar se encuentre con el antígeno en el ganglio que drena la zona. Dividiéndose cada ocho horas, cien células se convierten en en una semana. El anticuerpo aparece en el suero al cabo de cuatro a seis días, primero la IgM, alcanza su máximo hacia las dos semanas y decae con una semivida de tres semanas para la IgG a medida que mueren las células plasmáticas de vida corta, hasta asentarse en el nivel que mantienen durante años las células plasmáticas longevas de la médula. Una segunda exposición parte de – células de memoria de alta afinidad ya cambiadas a IgG: el anticuerpo sube en dos días, de diez a cien veces más alto, y neutraliza al patógeno antes de que pueda asentarse — que es lo que compra una vacuna.