La gluconeogénesis fabrica glucosa a partir de precursores no glucídicos — lactato, piruvato, glicerol y los esqueletos carbonados de casi todos los aminoácidos — en el hígado (y algo en el riñón). Recorre la glucólisis al revés en sus siete pasos reversibles y esquiva los tres irreversibles con enzimas distintas: el piruvato se carboxila a oxalacetato (en la mitocondria, un ATP) y se descarboxila a fosfoenolpiruvato (un GTP); la fructosa-1,6-bisfosfato se hidroliza a fructosa-6-fosfato; y la glucosa-6-fosfato se hidroliza a glucosa libre, que sale de la célula. Por glucosa: 6 equivalentes de ATP y 2 NADH, frente a los 2 ATP que rinde la glucólisis: el precio de recorrer cuesta arriba un camino cuesta abajo.
Ejemplos
Ejemplo 16.5 (El ciclo de Cori)
Un músculo que esprinta fermenta glucógeno a lactato, que pasa a la sangre; el hígado capta el lactato, lo oxida a piruvato, fabrica glucosa a partir de él a 6 ATP por glucosa y devuelve la glucosa a la sangre para que el músculo vuelva a usarla. El músculo ha ganado 2 ATP por glucosa sin oxígeno y le ha pasado al hígado una factura de 6, que este paga con oxígeno y sin prisa: la “deuda de oxígeno” de un esprint se salda en buena parte en el hígado.