Una norma sobre E es una aplicación ∥⋅∥:E→R+ tal que, para todos x,y∈E y λ∈K:
∥x∥=0⟺x=0,∥λx∥=∣λ∣∥x∥,∥x+y∥≤∥x∥+∥y∥.
Entonces d(x,y)=∥x−y∥ es una distancia y se aplica todo el Capítulo 4. La desigualdad triangular inversa ∥x∥−∥y∥≤∥x−y∥ hace que la propia norma sea 1-lipschitziana; la suma y la multiplicación por escalares son continuas (estimaciones ∥(x+y)−(x′+y′)∥≤∥x−x′∥+∥y−y′∥, etc.).
(∥⋅∥2 es una norma por Cauchy–Schwarz, volumen del primer año). Sobre C([a,b]):
∥f∥∞=sup∣f∣,∥f∥1=∫ab∣f∣,∥f∥2=(∫ab∣f∣2)1/2,
siendo las dos últimas normas gracias a la positividad estricta de la integral y a la desigualdad integral de Cauchy–Schwarz (volumen del primer año). Sobre matrices: cualquier norma sobre Mn(K)≃Kn2; las normas de operador de más abajo son las estructuralmente importantes.
Ejemplo 5.4(No equivalencia en dimensión infinita)
Sobre C([0,1]) se cumple siempre ∥f∥1≤∥f∥∞, pero no hay ninguna cota recíproca: fn(x)=xn tiene ∥fn∥∞=1 y ∥fn∥1=n+11→0. Así pues, fn→0 para ∥⋅∥1 pero no para ∥⋅∥∞: las dos normas discrepan sobre la propia noción de convergencia.
Ejemplo 5.5(Constantes explícitas en dimensión n)
Sobre Kn, las tres normas clásicas son equivalentes con constantes óptimas:
∥x∥∞≤∥x∥2≤∥x∥1≤n∥x∥2≤n∥x∥∞,
donde la cota central ∥x∥1≤n∥x∥2 procede de Cauchy–Schwarz contra el vector de unos. Vectores extremales: e1 convierte las dos primeras desigualdades en igualdades, y (1,1,…,1) las dos últimas. La dimensión n aparece visiblemente en las constantes: es la semilla cuantitativa del fracaso en dimensión infinita, pues cuando n→∞ no sobrevive ninguna constante uniforme, que es exactamente lo que exhibe el Ejemplo 5.4 sobre espacios de funciones.