El amonio entra en la materia orgánica casi por completo a través del glutamato: la glutamato deshidrogenasa lo añade al -cetoglutarato, y la glutamina sintetasa añade un segundo a la cadena lateral del glutamato (un ATP) y forma glutamina. A partir de esos dos donantes, las transaminasas (aminotransferasas, con una coenzima derivada de la vitamina B) trasladan el grupo amino a cualquier -cetoácido y construyen aminoácidos con los esqueletos carbonados de las vías centrales: la familia del glutamato a partir del -cetoglutarato, la familia del aspartato a partir del oxalacetato, y la alanina y la serina a partir del piruvato y del 3-fosfoglicerato. Las plantas y las bacterias fabrican los veinte; los animales han perdido las vías largas de nueve de ellos, los aminoácidos esenciales, y los toman del alimento. Esas mismas transaminasas, al revés, arrancan el nitrógeno de los aminoácidos sobrantes para excretarlo como amoniaco (peces), urea (mamíferos) o ácido úrico (aves, insectos).
Ejemplos
Ejemplo 16.10 (Nucleótidos)
Un anillo de purina se ensambla sobre la ribosa-5-fosfato a partir de glicina, aspartato, dos glutaminas, dos unidades de un carbono y , a un coste de seis ATP; una pirimidina, a partir de aspartato y de carbamoil fosfato. Los desoxinucleótidos se fabrican a partir de ribonucleótidos reduciendo el azúcar, con NADPH. Una célula a punto de dividirse fabrica unos nucleótidos en una hora; los fármacos que bloquean estas síntesis — el metotrexato, el 5-fluorouracilo — detienen primero las células que se dividen, y por eso tratan el cáncer.