Un espacio métrico es un conjunto dotado de una aplicación tal que, para todos :
Bolas: (abierta), (cerrada). Un subconjunto pasa a ser un espacio métrico con la distancia inducida.
Ejemplos
Ejemplo 4.2
con ; con cualquiera de las distancias
el conjunto de las funciones continuas con la distancia del supremo (finita, pues está acotada); cualquier conjunto con la distancia discreta ( para ). Las distancias procedentes de normas son el objeto del Capítulo 5.
Ejemplo 4.4 (Interior, clausura y frontera de un mismo conjunto)
En , sea . Interior: —alrededor de cualquier una bola pequeña se queda dentro de ; alrededor de , toda bola se sale de por la derecha, luego no es interior; y el punto aislado tampoco lo es—. Clausura: (el punto es límite de puntos de y no se añade nada más). Frontera (clausura menos interior): . Conviene recordar las asimetrías: un extremo puede pertenecer al conjunto sin ser interior (), puede ser adherente sin pertenecer (), y un punto aislado es su propia frontera (). La misma contabilidad funciona literalmente en cualquier espacio métrico, con bolas en lugar de intervalos.
Ejemplo 4.19 (Distancias entre conjuntos: la compacidad se gana el sueldo)
Sean compacto, cerrado y en un espacio métrico. Entonces
la función es continua (Ejercicio 4.11) y positiva sobre (pues pondría ), luego alcanza un mínimo positivo sobre el compacto (Teorema 4.16 (3)). La compacidad no es decorativa: para dos cerrados el ínfimo puede anularse sin alcanzarse; en , la hipérbola y el eje son cerrados disjuntos con (los puntos se acercan al eje). La huida al infinito es justamente lo que la compacidad prohíbe.