La estructura secundaria de una proteína es el plegamiento local y regular de su esqueleto, sostenido por enlaces de hidrógeno entre los grupos C=O y N–H del esqueleto. Dominan dos patrones. La hélice : una espiral dextrógira de 3,6 residuos por vuelta, que asciende por residuo ( por vuelta), con cada C=O unido al N–H situado cuatro residuos por delante y con las cadenas laterales hacia fuera. La lámina : cadenas estiradas casi por completo ( por residuo) y dispuestas lado a lado, paralelas o antiparalelas, unidas entre hebras vecinas y con las cadenas laterales alternando por encima y por debajo de la lámina. Entre ambas, los giros y los bucles invierten el sentido de la cadena. La prolina, cuyo anillo bloquea , rompe las hélices; la glicina, sin cadena lateral, permite giros que ningún otro residuo puede hacer.
Ejemplos
Ejemplo 12.6 (Hélice y lámina en cifras)
Una hélice que atraviese una membrana debe cruzar de núcleo hidrófobo: residuos, y en efecto los segmentos transmembranarios del Capítulo 7 son tramos de unos veinte residuos hidrófobos. Una hebra de la misma longitud abarca : la fibroína de la seda son láminas antiparalelas apiladas de glicina y alanina, y un hilo de seda es más resistente que un acero del mismo peso porque los esqueletos covalentes discurren a lo largo de la fibra.