Biology · Libro 1 · Grades 1–9

Biología de primaria y secundaria

Biología de primaria y secundaria · Grades 1–9

36Elecciones saludables

A estas alturas, este libro ha visitado casi todos los grandes servicios de tu cuerpo: el tubo digestivo, los pulmones, el corazón y sus ríos de sangre, los músculos y los huesos, el cerebro que manda. Este capítulo de cierre del curso hace una pregunta práctica: sabiendo todo eso de la maquinaria, ¿cómo se hace funcionar bien — y quién decide? Porque a partir más o menos de tu edad, cada vez son más las decisiones que son tuyas.

36.1 Lo que pide la maquinaria

Proposición 36.1 (El contrato diario del cuerpo)

Pon una al lado de otra las peticiones de los capítulos anteriores y aparece un contrato diario:

Nada nuevo — y de eso se trata. La salud son las reglas de siempre, cumplidas.

Demostración. Admitido a este nivel.

Ejemplo 36.2 (Un día, visto desde dentro)

Un buen día, leído como gestión del cuerpo: el desayuno repone el gasto de la noche (Ejemplo 18.7); el paseo hasta el colegio calienta el corazón y los pulmones; el juego del mediodía es entrenamiento disfrazado de diversión; la verdura de la cena repone la familia de la frescura; y acostarse pronto le da al cerebro su rato de archivo. Ningún elemento es heroico; todos juntos son la salud.

Los puntos dos y cuatro del contrato en una sola imagen: movimiento para el corazón, los pulmones y los músculos — y un casco para el que manda.
Los puntos dos y cuatro del contrato en una sola imagen: movimiento para el corazón, los pulmones y los músculos — y un casco para el que manda.

36.2 Elecciones nuevas, presiones nuevas

Proposición 36.3 (Las pantallas y el sueño)

Las pantallas — móviles, tabletas, videojuegos — no son ni veneno ni alimento; son tiempo. Las horas que absorben salen de algún sitio, y las víctimas habituales son exactamente los puntos del contrato: el movimiento al aire libre y el sueño. Peor aún: las pantallas brillantes a última hora de la tarde le dicen al cerebro “todavía es de día” y retrasan el sueño más allá de las horas cedidas. La elección no es pantallas sí o pantallas no, sino qué horas pueden tener — y la última hora de la tarde es la peor para cedérsela.

Demostración. Admitido a este nivel.

Ejemplo 36.4 (El experimento de las once)

Pruébalo contigo mismo como una prueba justa (Método 22.1): una semana con las pantallas apagadas una hora antes de acostarte, frente a una semana normal. Casi todo el mundo se duerme antes, se despierta con más facilidad y nota mejores mañanas en la primera semana — la semana testigo es el argumento.

Proposición 36.5 (Sustancias que engañan al cuerpo)

Algunas sustancias dañan justamente la maquinaria que ha recorrido este libro:

  • el humo del tabaco ensucia las delicadas bolsitas de los pulmones (Método 26.8) y fuerza el corazón; se vende haciendo que los primeros cigarrillos parezcan cosa de mayores — y retiene a sus compradores por adicción: el cuerpo, una vez acostumbrado, protesta si le falta;
  • el alcohol llega al cerebro en unos minutos — al que manda en persona (Capítulo 33) —, frena el bucle y emborrona las decisiones; un cerebro joven, que todavía está trazando sus caminos, se daña con más facilidad que uno adulto;
  • los dos ya aparecían señalados como peligros para el feto (Proposición 32.8) — las mismas sustancias y la misma razón.

Demostración. Admitido a este nivel.

Observación 36.6 (Por qué no empezar nunca gana a dejarlo después)

La adicción es una trampa con la entrada fácil y la salida difícil: empezar es una elección, dejarlo es una pelea repetida durante años. Esa asimetría es el dato más frío de este capítulo y el más útil: el momento más barato para ganar la pelea es antes de que empiece. Quien ofrece un primer cigarrillo no está ofreciendo uno — está ofreciendo todos los siguientes.

36.3 Decidir por ti mismo

Método 36.7 (Llevar tu propio contrato)

De ahora en adelante, y cada año más, quien guarda el contrato de tu cuerpo eres tú:

  1. conoce los puntos del contrato — la lista es la Proposición 36.1;
  2. repásate con sinceridad de vez en cuando, como en el Método 18.8 — ¿qué falta y qué está por encima de lo suyo?
  3. cambia una cosa cada vez y dale la semana de una prueba justa;
  4. con las sustancias, decide tu “no” antes del momento en que hará falta (Observación 36.6) — una decisión tomada con calma por adelantado es más fácil de mantener que una improvisada bajo la presión de los amigos;
  5. y cuenta con las personas mayores: médicos, enfermeras, padres y profesores están de tu lado de este contrato.

Ejemplo 36.8 (Respuestas preparadas)

La decisión por adelantado del paso 4 es, en la práctica, una frase lista en el bolsillo: “No, gracias — no es lo mío”. Dicha a la ligera, una vez, suele zanjar el asunto; y los amigos que merecen ese nombre la aceptan a la primera. La frase no cuesta nada prepararla y es dificilísima de componer justo cuando hace falta — así que se compone ahora.

36.4 Ejercicios

Ejercicio 36.1

Enumera los cuatro puntos del contrato diario del cuerpo, cada uno con el órgano o el servicio al que sirve sobre todo.

Solución

Solución de Ejercicio 36.1.

Comida variada y agua: combustible y material de construcción para todas las células, repartidos por la sangre. Movimiento: los músculos, los huesos, el corazón y los pulmones, que se fortalecen con el uso. Sueño: el archivo del cerebro y las reparaciones del cuerpo. Limpieza — aire, manos, dientes: las defensas del cuerpo contra los microbios y la suciedad.

Ejercicio 36.2

¿Cuántas horas de sueño necesita más o menos un niño de tu edad y qué dos tareas hace el cuerpo con ellas?

Solución

Solución de Ejercicio 36.2.

Unas diez horas. El cerebro archiva el día (y sueña); el cuerpo se repara y crece.

Ejercicio 36.3

¿En qué sentido las horas de pantalla “salen de algún sitio”? Nombra las dos víctimas habituales.

Solución

Solución de Ejercicio 36.3.

El día tiene unas horas fijas, así que las horas de pantalla salen de otras actividades. Las víctimas habituales: el movimiento al aire libre y el sueño.

Ejercicio 36.4

¿Por qué es la última hora de la tarde la peor para cedérsela a una pantalla brillante?

Solución

Solución de Ejercicio 36.4.

Porque una pantalla brillante le dice al cerebro “todavía es de día” y retrasa el sueño más allá de la propia hora — la pantalla de la tarde se lleva su hora y además parte de la noche siguiente.

Ejercicio 36.5

¿A qué órganos daña primero el humo del tabaco, según la Proposición 36.5? ¿Y el alcohol?

Solución

Solución de Ejercicio 36.5.

El humo del tabaco: primero las delicadas bolsitas de aire de los pulmones, y el corazón, al que fuerza. El alcohol: el cerebro — el que manda — en unos minutos, y sobre todo un cerebro joven que todavía se está construyendo.

Ejercicio 36.6

¿Qué es la adicción y por qué hace que “no empezar nunca” salga mucho más barato que “dejarlo después”?

Solución

Solución de Ejercicio 36.6.

El cuerpo, ya acostumbrado a una sustancia, protesta si le falta — así que retiene a quien la consume. Empezar es una sola elección fácil; dejarlo es una pelea repetida durante años: la entrada de la trampa es ancha y su salida estrecha, lo que pone el precio del “nunca” muy por debajo del “después”.

Ejercicio 36.7

¿Qué sentido tiene decidir un “no” por adelantado, según el paso 4 del Método 36.7?

Solución

Solución de Ejercicio 36.7.

Una decisión tomada con calma por adelantado es más fácil de mantener que una improvisada bajo la presión de los amigos — el momento del ofrecimiento es el peor momento para ponerse a pensar.

Ejercicio 36.8

Pruébalo: haz el experimento de las once del Ejemplo 36.4 durante una semana e informa — con sinceridad — de lo que cambió.

Solución

Solución de Ejercicio 36.8.

Respuesta abierta. Informe típico: dormirse antes, despertarse con más facilidad y mejores mañanas en la semana sin pantallas.

Ejercicio 36.9 ★★

Diseña el experimento de las pantallas como una prueba justa en regla: ¿qué se mantiene igual entre las dos semanas, qué única cosa cambia y qué mides?

Solución

Solución de Ejercicio 36.9.

La misma hora de acostarse, las mismas comidas y las mismas actividades del día en las dos semanas — y el único cambio: las pantallas apagadas una hora antes de acostarse solo en la segunda semana. Medir: el tiempo en dormirse (estimado), cómo se nota el despertar y quizá el humor de la mañana, anotados cada día.

Ejercicio 36.10 ★★

“Un cigarrillo no puede hacer daño”. Responde con la Observación 36.6: ¿qué se está ofreciendo en realidad con el primero?

Solución

Solución de Ejercicio 36.10.

Todos los siguientes. La adicción significa que el primer cigarrillo es la entrada de la trampa: lo que se ofrece no es un cigarrillo, sino el comienzo de la exigencia del cuerpo por el siguiente — la entrada fácil a la salida difícil.

Ejercicio 36.11 ★★★

Conecta tres capítulos anteriores con este: ¿cómo explican la Proposición 26.5, el Ejemplo 27.7 y la Proposición 33.9 cada uno una línea del contrato o un aviso de este capítulo?

Solución

Solución de Ejercicio 36.11.

El capítulo del intercambio de gases explica la línea del aire limpio y el aviso del humo: la respiración existe para cargar oxígeno a través de unas superficies delicadas que el humo ensucia. El ejemplo del corazón acelerado explica la línea del movimiento: el corazón y los pulmones se pueden entrenar — el esfuerzo es su ejercicio. La proposición sobre proteger el cerebro explica la línea del sueño y el aviso del alcohol: el que manda necesita sus horas de archivo, y las sustancias que le llegan emborronan el mismísimo bucle que dirige todo lo demás.